Peligro. El Chillón se podría desbordar como hace ocho años. Un muro lo evitaría. (Foto. Rocío Orellana). PREOCUPA SAN DIEGO
En la urbanización San Diego, que comprende los distritos de San Martín y Comas, los pobladores observan la crecida del río Chillón y, preocupados, recuerdan el fatídico marzo del 2001 cuando esta fuente hídrica se desbordó y perjudicó a miles familias.
"Tenemos señalizadas las salidas de emergencia, hemos formado brigadas, pero exigimos que se construya un muro de contención de cuatro kilómetros, de lo contrario un desborde podría afectar nuestros bienes y además traería contaminación", asegura Alberto Gálvez Quiroz (72), presidente de la junta vecinal de San Diego. Y agrega que la comuna de San Martín ha destinado 900 mil soles para dicha obra que no se podrá concretar sin el apoyo del gobierno. No solo los vecinos avizoran un desastre natural. Días atrás, el Senamhi alertó la crecida de los ríos Rímac y Chillón y recomendó "tomar precauciones" a la población ante la posibilidad de desbordes y huaicos. El Indeci también publicó una lista de acciones preventivas, pero ante la ausencia de un muro de contención las políticas de seguridad quedan nulas. En las riberas del Chillón y el Rímac, la tierra se desmorona. "En San Diego, el peligro se origina por las filtraciones que allí se producen, pues esa zona se encuentra debajo del cauce del río Chillón", señala Juan Arboleda, ingeniero del Senamhi. Para los ribereños, las instituciones estatales se limitan a pronosticar y luego se desentienden del problema. "A nosotros nos dicen que el río está muy cargado, escuchamos por la televisión que estamos en peligro. Pero lo más práctico sería tomar acciones y así evitar un desastre", exclama Alberto Gálvez, secundado por un grupo de vecinos de San Diego. SISTEMA DE ALERTA Según el alcalde de San Martín, Freddy Ternero, la urbanización San Diego cuenta con un sistema de alerta que permite que los moradores de la zona sean avisados a tiempo en caso de alguna emergencia. "Los 16 mil 800 pobladores de San Diego están preparados. Estamos haciendo simulacros de evacuación", dijo Ternero. Los vecinos sanmartinianos valoran eso, pero remarcan que la prevención no sirve de nada si la comuna permite que se construya una tubería de 45 centímetros de diámetro, que desembocaría en el río Chillón. "Sedapal va a remover los precarios muros de contención que nosotros hemos logrado levantar. Si estamos en problemas, con la construcción del ducto empeoraría nuestra situación", expresa Alberto Gálvez. El problema no se resuelve. Y la solución, según dice la vecina sanmartiniana Alejandra Uriarte Sánchez, no está en esperar que las lluvias cesen. Ellas siempre volverán. Fuente: Fragmento del artículo escrito por Alfredo Pomareda (Diario La República) |