Catástrofe Japonesa y lecciones a tener en cuenta para el Perú

Ciencia y Tecnología
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Desde hace una semana estamos siendo nuevamente testigos de los grandes efectos de una catástrofe natural. Nuestra madre naturaleza no sólo nos ofrece la vida en la Tierra pero también es la encargada de quitárnosla.

Las noticias de los últimos días nos traen la lamentable situación que esta sufriendo el pueblo Japonés. No sólo una catástrofe natural que afecta a este país, se juntan aun más a las consecuencias de ello, el incidente y desastre sucedido con los reactores en la planta nuclear de Fukushima. Según fuentes de información niponas hay mas de 7,000 muertos y hasta 11,000 desaparecidos.

En los últimos años las catástrofes provocadas por la naturaleza están siendo más frecuentes y más devastadoras. Los resultados y las consecuencias que dejan detrás de sí estos fenómenos naturales son, en primer lugar, innumerables pérdidas humanas así como poblaciones desoladas y muchas pérdidas económicas. Recientemente podemos recordar lo sucedido en Chile, el sábado 27 de Febrero de 2010, un terremoto de 8.3 grados de magnitud seguido de un tsunami el cual golpeó zonas cercanas a Conceptión. El consecuente tsunami causó serios daños y azotó con un fuerte oleaje al menos 3 km adentro de la costa chilena.

Y ¿que sucedió en Haití el martes 12 de Enero de 2010? Un gran terremoto de 7 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió la capital Port-au-Prince, seguido de numerosos temblores de más de 5 grados de magnitud. El terremoto causó un importante numero de daños personales y materiales que afectaron a alrededor de 5.4 millones de personas.

En nuestro país podemos mencionar las inundaciones en Cuzco, a fines de Enero del año pasado, que causaron el colapso de varios puentes sobre el río Vilcanota, muchos daños a casas, pérdida de vidas, aislamiento de personas y también pérdida de cultivos. Y en Pisco, el terremoto de potencia 8.0, el 15 de Agosto de 2007. Fue uno de los terremotos más violentos ocurridos en el Perú en los últimos años, dejando 513 muertos, 2,291 heridos, 76,000 viviendas totalmente destruidas e inhabitables y 431 mil personas resultaron afectadas.

Hay que reflexionar y preguntarnos, ¿que es lo que podemos anticipar o que lecciones podemos sacar del sismo ocurrido en el lejano país del Sol Naciente?

Las catástrofes naturales son capaces de afectar a países y destruir ecosistemas de manera irreversible. Es aquí que el impacto que podría traer un terremoto, tsunami o similar en nuestro país debe de ser considerado como prioridad nacional. Debemos ser previsores y evitar que una catástrofe nos afecte de tal manera que lo lamentemos. Ante la contaminación, el calentamiento global y los desastres naturales es imprescindible adoptar medidas de prevención y de defensa civil. Por tal motivo debemos de tratar de controlar los fenómenos de la naturaleza por medios tecnológicos que hoy en día muchos países lo utilizan, esto es a través de la ingeniería satelital y el monitoreo de imágenes.

El monitoreo de imágenes satelitales es una herramienta que los países desarrollados, a través de sus agencias espaciales emplean para visualizar y observar el medio ambiento y los cambios de este, así como los fenómenos naturales y su posibles efectos destructores. 

Los países que desarrollan proyectos y políticas de estado en el área aeroespacial son caracterizados como triunfadores. Y es que ellos cuentan con una tecnología de punta que es factible, ahora mismo, desarrollar en el Perú. De aquí la necesidad y la importancia para nuestro país en adquirir una tecnología satelital propia de observación terrestre y capacitar ingenieros y técnicos en esta área. 

En el caso de catástrofes vale mencionar que la adquisición inmediata de las imágenes de la zona afectada es primordial y se obtendría sin intermediarios, lo cual es muy importante al poder contar con un sistema satelital propio. Se evita así un proceso que puede durar días y hasta meses, como es el caso cuando se adquiere la imagen de un satélite de otro país o de una compañía privada. Las ventajas de tener un sistema nacional con esta tecnología son incontables.  Contar con tal sistema satelital nos ayudaría mucho minimizando los efectos de las catástrofes naturales. Un mejor conocimiento del territorio peruano nos permitirá construir en zonas de menor riesgo, y plantear un plan contra tales contingencias garantizando la seguridad de la población.  

Pero mientras nuestro gobierno, sea quien sea en estos tiempos de elecciones presidenciales, el saliente o el entrante, decida obtener esta tecnología, podemos participar por intermedio de la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA) en el grupo internacional - "International Charter for Space and Major Disasters". 

En español, la "Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes" fue elaborada tras la Conferencia UNISPACE III, celebrada en Viena, Austria, en Julio de 1999, por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Francesa (CNES). UNISPACE III fue la tercera conferencia celebrada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Exploración y el Uso Pacífico del Espacio Sideral en el siglo XXI.

La Carta Internacional tiene como objetivo proporcionar, a través de las agencias espaciales miembros, un sistema unificado de adquisición y entrega de datos satelitales, dedicado a los afectados por catástrofes naturales. Cada agencia miembro teniendo como recurso espacial, en este caso un satélite propio, comparte sus datos con otros miembros de la Carta y, así, ayuda a mitigar los efectos generados por las catástrofes sobre la vida de las personas y los bienes de los países afectados.

La Carta pone a disposición de sus miembros y de quienes lo requieran las posibles aplicaciones de las tecnologías espaciales en el manejo de catástrofes ocasionadas por fenómenos naturales, especialmente en lo que se refiere a la observación de la tierra, las telecomunicaciones, la meteorología y las tecnologías de posicionamiento global y transmisión televisiva, entre otros.

En la página web de la "Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes" podemos encontrar las siguiente tomas satelitales de algunas zonas afectadas del Cuzco.



[Foto 1: PERU - Cusco Pisac, Coya (Fuente: Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes)]

 

 

[Foto 2: PERU - Cusco Aguas Calientes, Machu Picchu (Fuente: Carta Internacional sobre el Espacio y las Grandes Catástrofes)]


Se puede apreciar que la primera imagen fue obtenida por los satélites SPOT 5 y FormoSat de CNES y de la Organización Nacional Espacial de Taiwán (NSPO) respectivamente. La segunda imagen fue hecha por el Servicio Geológico de los EE.UU. (USGS) y su satélite ASTER.


Podemos concluir que aún dependemos de aquellos países que poseen satélites para obtener imágenes de nuestro territorio nacional. Esto puede cambiar cuando nosotros mismos tengamos acceso a esta tecnología. En una situación similar a la que ha sucedido el 11 de Marzo en Japón, lo que inmediatamente podríamos obtener de nuestro satélite propio es la información en tiempo real y rápida de la zona devastada, que nos daría la ventaja para coordinar, lo más antes posible, la ayudar necesaria a las poblaciones afectadas. 

Un satélite es una herramienta muy importante para la economía de nuestro país y de seguro contribuye al desarrollo y planeamiento de múltiples disciplinas. 

Hoy en día el Perú puede contar con esta tecnología de punta, pues ésta ya no es sólo accesible para países que se denominan desarrollados. El futuro y beneficio de nuestra sociedad y generaciones venideras depende de lo que aprendamos y decidamos hoy. 


 

Juan Martín Canales Romero
Ingeniero Aeroespacial
Centro de Control Columbus, 
Múnich, Alemania

 



Nota enviada por el Ing. Juan Martín Canales Romero 
para el Portal Web Carabayllo.net de Lima Norte